domingo, 16 de mayo de 2010

¿Dónde obtuvo Cristóbal Colón los barcos para el primer viaje y que características buscaba en ellas?

Para Cristóbal Colón fue muy difícil encontrar quien le financiara su proyecto y tuvieron que pasar aproximadamente diez años para que la corona española financiara su proyecto.

Preparado su proyecto, Colón, consiguió una audiencia con el rey de Portugal Juan II, que por esos tiempos estaba interesado en nuevos descubrimientos, y sometió el proyecto a una junta, pero fue rechazado, debido a que no creían que el mundo fuera del tamaño que Colón decía y al precio que Colón exigía1.

La desilusión llevo a Colón a España y la fortuna lo llevo al monasterio de la Rábida, ahí conoció a un franciscano, Antonio de Marchena, que tiempo después le presentó al conde de Medinaceli. Colón le planteo su proyecto a Medinaceli y solo le pedía tres o cuatro carabelas bien equipadas, de Medinaceli estaba casi decidido, pero decidieron pedir autorización a la reina, pero ésta la negó alegando que una empresa de dicha importancia debía de llevarse a cabo bajo los auspicios de la corona.

Tuvieron que pasar tres rechazos y con el último, en enero de 1492 a la caída de Granada, partió el mismo Colón rumbo a Sevilla con propósitos de partir a Francia a conseguir una audiencia con el rey Carlos VIII. Luis de Santángel convenció a la reina Isabel de aceptar el proyecto, argumentando que si Colón encontraba lo que quería, el precio que el pedía seria mínimo en comparación de lo que podían obtener2. Se hizo regresar a Colón. Debido a la reciente guerra con Granada, España, pasaba por una crisis económica; por lo que la corona española no arriesgaría flotas de primera calidad, hombres y recursos útiles, si no se les aseguraba ningún beneficio3. Además de que no existían barcos diseñados expresamente para este tipo de viajes trasatlánticos.

Samuel Eliot Morison, nos dice que la reina Isabel tenía la intuición de elegir al hombre idóneo para cada tarea4, aunque esta fue influenciada en parte por Santángel, lo cierto es que con ayuda económica de Luis de Santángel y un préstamo que recibió Colón5, además, aprovechando que el puerto de palos había cometido algunos delitos6 se pudo costear el viaje.

Aparentemente (para desilusión de muchos), lo único que Colón buscaba en sus barcos era que pudieran mantenerse a flote durante el viaje y que los regresara a salvo a España.


La principal diferencia es que, dos de los barcos eran carabelas (la Niña y la Pinta) y la otra embarcación era una nao (la Santa María).

De la nao Santa María (La Gallega) original, no quedó ningún dibujo o modelo y sólo se pueden hacer conjeturas. Era una nao de tres palos, con un desplazamiento de 51.3 toneladas, una eslora de 23, 60 m, una manga de 7, 92m, un calado de 2,10m, con un timón de codaste su nacionalidad era española y tenía una capacidad para 39 personas aproximadamente.

Un palo mayor más largo que la eslora, una verga mayor tan larga como la quilla, llevando una inmensa vela cuadrada -La vela mayor- con la cual se contaba principalmente para marcar el rumbo de la embarcación. Por encima de la vela mayor se extendía una pequeña vela gavia. El palo de trinquete, un poco más alto de la mitad del palo mayor, llevaba solamente una vela cuadra de proa o de trinquete. El palo de mesana, colocado en lo alto de la toldilla, llevaba una pequeña vela latina, y bajo el bauprés, que partía de la proa formando un ángulo agudo con la cubierta, pendía una pequeña vela cuadrada llamada cebadera, la cual realizaba, aunque ineficazmente, la función del moderno foque7. Llevaba un armamento ligero exclusivamente para defensa que consistían en 4 bombardas de 90 mm, culebrinas de 50 mm, ballestas y espingardas sin determinar, cabe señalar que las tres naves eran naves mercantes y no de guerra.

Si bien, una gran ventaja que tenía en el velamen, que era muy “dócil y lento” y por esto mismo era muy maniobrable, pero al parecer una de las grandes desventajas fue el timón, ya que era demasiado corto para el tipo de nave que era la Santa María

La Niña (La Santa Clara) era una carabela latina, con un desplazamiento de 52, 72 toneladas una eslora de entre 20 y 21 m, una manga de 6,44 m, un calado de 1,78m, un timón de codaste, su nacionalidad era española, y tenía una capacidad de entre 20 y 22 personas a bordo; su armamento constaba de 4 Lombardas y 4 falconetes.

Cuando La Niña partió de Palos estaba aparejada con tres velas latinas, pero al llegar a las Islas Canarias, Colón mandó ponerle el aparejo cuadrangular, como el de la Santa María, por que las velas cuadradas son mucho más prácticas que el aparejo latino, cuando la nave corre empujada por el viento8; con este tipo de velamen, velas latinas, el pilotaje de una carabela requería mucha más destreza y conocimiento que con las embarcaciones más comunes de finales de la Edad Media y principios del Renacimiento9. A pesar de la mejora en la maniobrabilidad con respecto al viento, ésta vela no permite aprovechar al máximo el viento como lo hace la vela cuadra o rectangular con respecto a la velocidad.

La Pinta (Nombre original desconocido), carabela redonda de nacionalidad española, un desplazamiento de 50 toneladas aproximadamente, una eslora de entre 18,25 y 23,60 m, una manga de entre 5,80 y 6,30 m, un calado de entre 1,60 y 1,85m aproximadamente, timón de codaste y una capacidad de 25 a 26 personas a bordo, su armamento constaba de 4 bombardas y 4 falconetes al igual que La Niña

Se trataba de una embarcación de tres palos, aparejándose con al menos una vela cuadrada y con el palo mayor desplazado hacia el centro de la embarcación y el mástil de mesana hacia el castillo de popa10. Aunque podríamos decir que más bien su velamen era, más bien, mixto; en el palo mayor y en el palo de trinquete llevaba velas cuadradas y en el de mesana llevaba una vela latina.

Cuando La Pinta arribó a las Palmas, Colón la mandó a reparar, ya que el timón se había dislocado.

[i]



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